La ciudad por debajo
LA CIUDAD POR DEBAJO
Este video forma parte de un proceso experimental dirigido a la utilización del audiovisual como herramienta de análisis de la ciudad. Consideramos la cámara y el micrófono como una prolongación y un desarrollo del ojo y del oído humano, como herramientas que permiten conocer las cualidades sensibles del espacio urbano.
En una cultura determinada por el predominio de lo visual, apenas prestamos atención a las experiencias sonoras que constituye una dimensión del medio poco conocida en lo que se refiere a sus cualidades estéticas y sensoriales…Este trabajo audiovisual presenta un escenario inconfundible en el que se mezclan los pasos, el movimiento trepidante, la confusión, las señales sonoras de aviso, los ruidos tecnológicos y los sonidos humanos. El metro tiene su propia voz; Lugar con alta reverberación, con mezcla de sonidos difusos y focalizados, posee unas firmas sonoras y visuales propias fácilmente reconocibles (las máquinas, los raíles, los motores, el aire comprimido de las puertas, las luces, las escaleras y pasillos, la megafonía, las voces….). Se trata de recoger asimismo la capacidad simbólica y evocativa de esta enorme ciudad subterránea (los recorridos cotidianos, las idas y venidas al trabajo, a las compras, o al ocio de fin de semana …).
El ambiente del metro podemos entenderlo como una situación particular del mundo ferroviario, en una percepción ambivalente ya que junto a los elementos típicos del tren vamos a encontrar también la banalidad del transporte cotidiano en la gran ciudad, con sus incomodidades, apreturas, prisas y tensiones. Sin embargo, la musicalidad de los trenes, el traqueteo rítmico de las ruedas, los avisos sonoros, los músicos callejeros son elementos sonoros que también produce un cierto placer estético. Sus sonoridades nos aproximan a diferentes géneros de música, ya sea el jazz, clásica, contemporánea, electroacústica, popular…


